November 9, 2010

Encuesta de APA aumenta preocupación sobre impacto del estrés en la salud de niños, familias

Psicólogos alertan que el estrés pudiera convertirse en crisis de salud pública

Nueva York — Los resultados de la encuesta nacional Stress in America 2010 ("El estrés en los Estados Unidos") que acaba de dar a conocer la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association, APA) envían señales de alarma con respecto al impacto a largo plazo que el estrés crónico pudiera ejercer en nuestra salud física y emocional, así como en la salud de nuestras familias, según psicólogos.

La encuesta, que realizó la firma Harris Interactive por Internet en agosto de este año, revela que los estadounidenses están atrapados en un círculo vicioso dentro del cual controlan el estrés mediante formas perjudiciales para la salud. También consideran a la falta de voluntad y de tiempo como obstáculos que les impiden hacer cambios de estilo de vida o de comportamiento. Esto fue evidente particularmente en las personas que describen su estado de salud como adecuado o deficiente. Además, se ha detectado una tendencia preocupante en las familias, pues los padres subestiman cuánto estrés sienten sus hijos y el impacto que ejercen en éstos sus propios niveles de estrés.  Al mismo tiempo, la encuesta revela que niños hasta de ocho años reportaron consecuencias físicas y emocionales frecuentemente asociadas con el estrés.

"La nación se encuentra en un momento decisivo ante cómo manejar el estrés efectivamente y los efectos contraproducentes del estrés en nuestra salud", expresó el psicólogo Norman B. Anderson, PhD, director ejecutivo y vicepresidente ejecutivo de APA. "Año tras año, tres cuartas partes de la población estadounidense afirma que afronta estrés a niveles superiores a lo que definen como saludables, lo cual les hace correr el riesgo de padecer trastornos crónicos como enfermedades cardiacas, diabetes y depresión. El estrés está afectando nuestra salud física y emocional, y contribuye a algunas de las principales causas de muerte en este país. La población también afirma que confronta dificultades en implementar los cambios necesarios para disminuir su estrés y mejorar su salud. Lo peor de todo es que nuestro sistema de salud no está afrontando adecuadamente este problema, ni proporcionando tratamientos de salud conductual que pueden ayudar a hacer estos cambios. Es necesario que todos, incluyendo la comunidad médica, tomemos el estrés muy en serio, porque podría fácilmente convertirse en nuestra próxima crisis de salud pública".

El estrés está afectando la salud física y emocional de los niños

Los resultados de la encuesta Stress in America muestran que tanto los niños como los adultos obesos o pasados de peso, fueron más propensos a reportar que sienten estrés. Además, los niños pasados de peso u obesos afirmaron que el mes pasado sus padres estuvieron estresados con frecuencia o constantemente.

Los niños pasados de peso fueron más propensos a reportar que se sienten preocupados bastante o demasiado, en comparación con niños de peso normal (31 por ciento vs. 14 por ciento). Asimismo, los niños pasados de peso también fueron significativamente más propensos a reportar que su apariencia/peso son factores preocupantes (36 por ciento vs. 11 por ciento) en comparación con los de peso normal. Los niños que se consideran como pasados de peso fueron más propensos a reportar que sus padres están estresados con frecuencia o todo el tiempo, en comparación con los que consideran que su peso es normal (39 por ciento vs. 30 por ciento).

Los datos de la encuesta de este año también demuestran que los niños pasados de peso fueron más propensos a padecer consecuencias del estrés en su salud física, y a controlar el estrés mediante formas perjudiciales para su salud. Los niños con sobrepeso reportaron con más frecuencia que en el mes anterior habían confrontado síntomas físicos y emocionales como trastornos de sueño (48 por ciento vs. 33 por ciento) dolores de cabeza (43 por ciento vs. 28 por ciento), comer demasiado o muy poco (48 por ciento vs. 16 por ciento) osentir enojo o pelear con otros niños (22 por ciento vs. 13 por ciento) —síntomas asociados comúnmente con el estrés—que los de peso normal. Los niños pasados de peso fueron también más propensos que los de peso normal a reportar que recurren a la comida (27 por ciento vs. 14 por ciento) o a tomar una siesta  (26 por ciento vs. 15 por ciento) para sentir alivio cuando alguna situación los hace sentir realmente preocupados o estresados.

El estrés está afectando a las familias en los Estados Unidos

La tercera parte (32 por ciento) de los padres que participaron  en la encuesta reportó que sus niveles de estrés son extremos (a un nivel de 8 a 10 en una escala de 10 puntos). Además, la mayoría de los padres afirmó que viven con niveles de estrés superiores a su definición de "saludable" (los padres reportaron un nivel promedio de estrés de 6.1 en una escala de 10 puntos, mientras que el nivel promedio de estrés que consideraron "saludable" es de 3.9). Aunque muchos participantes piensan que es importante controlar su estrés (el 69 por ciento afirmó que el control del estrés es extremadamente o muy importante), muy pocos han logrado el éxito en manejar su estrés efectivamente (sólo el 32 por ciento consideró que está controlando el estrés de forma excelente o muy buena). Según los niños, estos altos niveles de estrés están ejerciendo un impacto notable en las familias.

Los padres subestiman el impacto que su estrés ejerce en toda la familia, lo cual podría tener implicaciones de salud más intensas de las que se imaginan. Más de las dos terceras partes (69 por ciento) de los padres de adolescentes y preadolescentes afirmaron que su estrés ejerce poco o ningún impacto en sus hijos, mientras que sólo el 14 por ciento de los niños reportó que el estrés de sus padres no les afecta. Además, la tercera parte de los niños encuestados (34 por ciento) afirmó que se da cuenta que sus padres están preocupados o estresados cuando gritan.

Los niños que reportaron el estrés constante de sus padres fueron más propensos a afirmar que ellos mismos sienten mucho estrés, en comparación con los que reportaron que sus padres nunca sufren de estrés (17 por ciento vs. 2 por ciento). Casi la mitad de los preadolescentes que participaron en el estudio (47 por ciento) y la tercera parte de los adolescentes (33 por ciento) afirmaron que sienten tristeza; la tercera parte de los preadolescentes (36 por ciento) y el 43 por ciento de los adolescentes aseguraron que sienten preocupaciones; y la cuarta parte (25 por ciento) de los preadolescentes, así como el 38 por ciento de los adolescentes, afirmaron que sienten frustración cuando sus padres se estresan. Más de la mitad de los padres afirmó que les cuesta algún o mucho esfuerzo lograr que sus familias consuman alimentos sanos (56 por ciento) y que realicen actividades físicas (54 por ciento). Al mismo tiempo, tanto los preadolescentes como los adolescentes reportaron que recurren a comportamientos sedentarios para sentirse mejor cuando están realmente preocupados o estresados, como escuchar música (36 por ciento de los preadolescentes y el 66 por ciento de los adolescentes), jugar videojuegos (56 por ciento de los preadolescentes y el 41 por ciento de los adolescentes) o ver televisión (34 por ciento de los preadolescentes y el 30 por ciento de los adolescentes).

"Incluso cuando los niños saben que sus padres están estresados y admiten que esto los afecta directamente, los padres están subestimando enormemente el impacto que ejerce su estrés en sus hijos", afirmó la psicóloga Katherine C. Nordal, PhD, directora ejecutiva de práctica profesional de APA. "Es vital que los padres hablen con sus hijos para enseñarlos a identificar los factores desencadenantes de estrés, y a controlar el estrés de formas saludables mientras aún son jóvenes y sus patrones de comportamiento están en fase de desarrollo. Si los niños no aprenden esas lecciones desde temprano, a la larga esto podría ejercer un impacto significativo en su salud física y su bienestar emocional, especialmente cuando sean adultos".

Para tener acceso al reporte en su totalidad o descargar gráficos, visite el sitio Web.

La encuesta Stress in America forma parte de la campaña de información pública de "Mind/Body Health" (Salud mental/corporal) de APA. Para obtener más información acerca del estrés y el estilo de vida y comportamiento, visite los sitios Web Centro de Apoyo o APA Help Center o lea el blog de la campaña. También puede participar en la conversación acerca del estrés en Twitter siguiendo la dirección @apahelpcenter y #stressAPA. El 10 de noviembre a las 2 p.m. hora del este un grupo de psicólogos responderá en vivo a sus preguntas, en la página de Facebook.