Resiliencia en tiempos de guerra - el regreso al hogar

El regreso a casa puede ser estresante

La reunión con la familia suele idealizarse como una vuelta rápida y sin complicaciones a la "normalidad". La realidad puede ser diferente con respecto a ese ideal.

Quienes vuelven del servicio militar suelen toparse de inmediato con una lista de problemas para resolver, incluyendo cuentas por pagar, disputas familiares y expectativas de que la interacción familiar e intimidad volverán pronto a los niveles anteriores a la guerra.

El estrés y la ansiedad pueden ser el resultado del choque cultural, con un traslado rápido de la trinchera a la sala de estar y sin tiempo para liberarse de la presión en el transcurso del viaje. Es probable que a algunos militares y miembros de su familia les tome tiempo reajustarse, y no lograrlo eficazmente durante este período puede crear una gran cantidad de estrés, ansiedad, frustración y enojo.

Para los miembros de la Guardia Nacional y los reservistas, volver al trabajo crea otras tensiones. Los empleadores de quienes fueron llamados al servicio pueden tender a subestimar cuánto tiempo le tomará readaptarse a alguien que ha estado lejos. Algunos empleadores pueden sentir que mantuvieron los trabajos disponibles para hacer su parte por el país, pero ahora quieren volver a la rutina de trabajo. Los compañeros de trabajo pueden querer hablar sobre la guerra mientras que el empleado que ha vuelto quiere olvidarla. O a la inversa, los compañeros de trabajo pueden no darle la oportunidad al militar que necesita hablar.

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