El equilibrio entre el trabajo y la familia puede provocar que muchos hombres se sientan ahogados en un mar de tareas laborales, cuentas por pagar, y las responsabilidades que implica ser padre. Según una encuesta reciente realizada por la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association, APA) los participantes afirmaron que el trabajo, la familia y el dinero, así como las preocupaciones por la economía, constituyen causas significativas de estrés.

En observación del Día de los Padres, es un buen momento para reconocer los retos que asumen muchos hombres, de manera que puedan encontrar la vía para hacerle frente al estrés.

La encuesta Stress in America realizada por APA en el 2007, reveló que el 50 por ciento de los hombres participantes sentía preocupación por sus niveles de estrés. Además, y con mayor frecuencia que las mujeres encuestadas, afirmaron que el estrés afecta negativamente varios aspectos de sus vidas, como la satisfacción con el trabajo (50 por ciento de los hombres vs. 40 por ciento de las mujeres) y su satisfacción general con la vida (45 por ciento de los hombres vs. 38 por ciento de las mujeres).

“Los hombres en particular responden al estrés con irritabilidad, enojo y problemas para conciliar el sueño”, explica el psicólogo Ron Palomares, PhD. “Lamentablemente, este estrés se ventila frecuentemente en formas perjudiciales, como alimentación inadecuada y un incremento en el consumo de alcohol y tabaco”.

Como los padres son un importante modelo de conducta para sus hijos, es vital que se esfuercen por dar un buen ejemplo. “Los niños conforman su comportamiento inspirándose en el de sus padres”, añade Palomares. “Por tanto, las respuestas saludables al estrés no sólo benefician al padre, sino que también son, en última instancia, buenas para los hijos”.

APA le ofrece los siguientes consejos a los padres estresados:

  • Identifique las causas de estrés — ¿Cómo sabe que está estresado? ¿Qué acontecimientos o situaciones le provocan sentimientos de estrés? ¿Tienen relación con sus hijos, la salud de su familia, decisiones financieras, trabajo, relaciones amorosas o algo diferente?

  • Reconozca la forma en que reacciona al estrés — Determine si está adoptando comportamientos perjudiciales para hacerle frente al estrés provocado por el trabajo o la vida. ¿Tiene problemas para dormir, o se altera y enoja por cosas triviales? ¿Es un comportamiento rutinario, o específico con respecto a ciertos acontecimientos o situaciones?

  • Busque maneras saludables de controlar el estrés — Las reacciones perjudiciales al estrés pudieran parecer vías fáciles de escape, pero los efectos a largo plazo del control indebido del estrés provoca más problemas. Por el contrario, debe considerar actividades saludables de reducción del estrés, como hacer ejercicios o practicar deportes. Concéntrese en la calidad del tiempo invertido, no en la cantidad. Tenga en cuenta que, a menudo, el comportamiento prejudicial incrementa su influencia con el paso del tiempo, y resulta difícil de cambiar. Póngalo todo en perspectiva, piense antes de actuar o de hablar, y dedíquele tiempo a lo que es realmente importante.

  • Pida ayuda — Aceptar el apoyo de amigos y familiares solidarios puede ayudarle a perseverar en tiempos estresantes. Si sigue sintiéndose abrumado por el estrés, considere consultar a un psicólogo, quien puede ayudarlo a controlar el estrés y a cambiar comportamientos arraigados e improductivos.

“No hay padre perfecto. Es esencial el mantenimiento de un equilibrio entre la fantasía del ‘Super Papá’ y los aspectos realistas y posibles de la paternidad”, agrega Palomares. “El control del estrés no es una carrera hacia la meta. No trate de hacer más de lo que puede. Por el contrario, establezca objetivos y concéntrese en cambiar de uno en uno los comportamientos negativos”.