Introducción

La violencia es la acción de herir intencionalmente a alguien. Los jóvenes de hoy enfrentan este serio problema todos los días. Uno de cada 12 estudiantes de nivel secundario es amenazado o herido con un arma cada año. Si tienes entre 12 y 24 años, estás en serio riesgo de ser víctima de la violencia.

Los estudios muestran que a comienzos de los años 90, los hechos violentos causados por jóvenes llegaron a niveles jamás vistos en nuestra sociedad.

No es fácil explicar por qué surge la violencia en los jóvenes. Muchas son las razones por las que ellos se comportan violentamente. Cuanto más razones tengas, mayor será la posibilidad de que actúes con violencia.

Reconocer las señales de advertencia de violencia en otros

La gente que actúa con violencia tiene a menudo problemas para controlar sus emociones. Pueden haber sido heridos por otras personas y podrían pensar que amenazando a la gente y actuando con violencia solucionarán sus problemas, o ganarán respeto. Muchos se sienten marginados y poco atractivos, y por eso guardan un sentimiento de ira y frustración.

Podría haber un problema de violencia, si notas las siguientes señales de advertencia en alguien:

  • Perder la paciencia a diario

  • Pelear físicamente a menudo

  • Actuar con vandalismo o hacer daños a la propiedad privada

  • Aumentar el consumo de drogas o alcohol

  • Aumentar las conductas de riesgo

  • Planear detalladamente una acción violenta

  • Hacer amenazas o planear herir a otros

  • Disfrutar hiriendo animales

  • Llevar armas

Existe la posibilidad de violencia, si notas las siguientes señales en alguien durante un periodo de tiempo:

  • Tener historia de violencia o conducta agresiva

  • Consumir drogas o alcohol seriamente

  • Pertenecer o querer pertenecer a una pandilla de matones

  • Disfrutar de las armas, especialmente de las pistolas, y tener acceso a ellas

  • Amenazar a otras personas con frecuencia

  • Tener poco control sobre las emociones, como tener reacciones de ira

  • Apartarse de los amigos y de las actividades diarias

  • Sentirse rechazado por los demás o sentirse solo

  • Ser hostigado

  • Bajar el rendimiento en la escuela

  • Haber tenido frecuentes problemas de disciplina o con la autoridad

  • Sentirse poco respetado con frecuencia

  • Sentir poco respeto por los sentimientos y derechos de otros

Factores que contribuyen a desarrollar una conducta violenta:

  • Sentir presión por parte de tus amigos

  • Necesitar más atención y respeto que lo normal

  • Sentir poca estima por ti mismo

  • Haber sido abusado o maltratado en la niñez

  • Haber visto violencia en casa o en tu comunidad

  • Poder conseguir armas fácilmente

Causas de la violencia

¿Qué causa que alguien de golpes, patadas, puñaladas o dispare un arma contra otra persona o contra sí mismo?

La respuesta no es fácil pero la gente que actúa violentamente lo hace por una o varias de estás razones:

Expresión: Para expresar su ira o frustración. Piensan que no hay solución a sus problemas y pierden el control de sus emociones.

Manipulación: Como forma de control sobre otras personas o para obtener lo que se quiere.

Represalia: Para vengarse de otros que lo han herido en el pasado, o para ajustar cuentas con personas que quieren.

La violencia se aprende y se puede cambiar como todas las conductas que son aprendidas. Pero no es fácil, porque si no hay una causa simple para la violencia, tampoco hay una solución simple. Lo mejor que puedes hacer es reconocer las señales de advertencia de la violencia y buscar ayuda si las encuentras en ti o en tus amigos.

Qué hacer si alguien que conoces da señales de advertencia de violencia

Hay cosas que puedes hacer si reconoces señales de advertencia de violencia en una persona. Claro que esperar que alguien solucione el problema por ti es lo más fácil.

Antes de todo, siempre busca tu seguridad. Si alguien muestra señales de advertencia, no pases tiempo a solas con esa persona.

Sin ponerte en riesgos, trata de apartar a la persona de la situación en la que se encuentra.

Habla de lo que te preocupa con alguien que merezca tu respeto y confianza, y pídele ayuda. Esta persona puede ser un familiar, un profesional de la salud o la educación, un profesor, un psicólogo, un entrenador, un cura o un amigo.

Si estás preocupado porque puedes ser víctima de violencia, habla con la persona que esté a cargo de la seguridad y pídele protección. No trates de responder con violencia y no busques un arma para protegerte. Lo mejor es buscar ayuda profesional. Recuerda, lo más importante es buscar ayuda y no tratar de resolverlo solo.

Cuando sientes ira

Es normal sentir ira o enojo cuando te sientes decepcionado o traicionado, pero la ira o la frustración nunca justifican la violencia.

La ira es una emoción fuerte que puede ser difícil de controlar. La única solución efectiva para controlarla es mantener la calma.

Aquí tienes algunos consejos para controlar la ira sin recurrir a la violencia:

  • Aprende a hablar de tus sentimientos. Si tienes miedo de hablar o no sabes cómo explicarte, trata de describir el momento que estás pasando. Habla persona a persona con un amigo o un adulto en quien puedas confiar.

  • Habla con calma y discute lo que quieras. Expresa tus desilusiones o tu ira. Hazlo sin perder la paciencia y no trates de pelear. Pregúntate a ti mismo si lo que dices es razonable y no te pone en riesgo.

  • Escucha a los demás con cuidado y no respondas agresivamente si otra persona no esta de acuerdo contigo. Trata de comprender el punto de vista de la otra persona.

  • Trata de solucionar tus problemas con alguien, buscando distintos caminos y llegando a acuerdos con esta persona.

Sentir ira o enojo es parte de la vida. Tú puedes salir de un círculo violento aprendiendo a hablar sobre tus sentimientos. Se fuerte, busca tu seguridad y mantén la calma.

¿Corres peligro de portarte violentamente?

Si ves en tu conducta señales de advertencia de violencia, busca ayuda. No tienes que vivir con la culpa, la tristeza o la frustración de herir a otros.

El primer paso es aceptar que estás preocupado por haber lastimado a otras personas. Luego debes hablar con una persona adulta de tu confianza, que puede ser un consejero de la escuela, un psicólogo, un maestro, algún familiar, amigo o sacerdote. Ellos pueden ponerte en contacto con un profesional de la salud mental quien te ofrecerá ayuda.

Conducta violenta, contrólate a ti mismo

Todo el mundo siente ira o enojo a su manera. Comienza por ver como sientes la ira.

Cuando sientes ira probablemente sientes lo siguiente:

  • Tensión en los músculos.

  • Aumenta el latido de tu corazón.

  • Tienes sensaciones en el estómago

  • Cambia tu respiración.

  • Sientes temblores.

  • Sientes escalofríos.

  • Sientes que tu cara enrojece.

Tú puedes bajar el nivel de adrenalina que acelera tu corazón, sube el tono de tu voz y hace que aprietes los puños. Intenta lo siguiente:

  • Respira profunda y lentamente. Concéntrate en ello.

  • Imagínate que estás en la playa, en un lago, o en algún lugar que te haga sentir en paz.

  • Piensa en cosas o pensamientos que te hayan hecho sentir calma en otras oportunidades

Violencia contra uno mismo

Algunas personas que sienten estos problemas emocionales no reaccionan contra otras personas sino que dirigen su violencia contra ellos mismos. El ejemplo más claro es el suicidio.

Al igual que las personas que son violentas con otras personas, quienes se suicidan también dan señales de advertencia antes de intentar quitarse la vida. El suicidio, como otras clases de violencia, también se puede evitar. Por eso, lo más importante es reconocer las señales de advertencia y buscar ayuda.

Señales de advertencia de violencia contra uno mismo:

  • Tener previos intentos de suicidio.

  • Consumir seriamente drogas o alcohol.

  • Amenazar con suicidarse o expresar pensamientos sobre el suicidio, la muerte, o la vida después de la muerte.

  • Tener cambios bruscos en el estado de ánimo. Marginarse o aislarse.

  • Tener cambios importantes en el sueño y la alimentación.

  • Sentir desesperanza, culpa, o tener poca autoestima.

  • Tener poco control sobre la propia conducta.

  • Tener impulsos agresivos.

  • Bajar el rendimiento y el interés en la escuela.

  • Perder interés por las actividades diarias.

  • Buscar problemas con personas que representan la autoridad.

  • Ser perfeccionista.

  • Regalar cosas personales muy importantes.

  • Anunciar que ya no va a estar presente, o despedirse definitivamente de la gente.

Estás señales de advertencia son especialmente importantes en las siguientes situaciones:

  • Después de la muerte o suicidio reciente de algún amigo o familiar.

  • Durante conflictos con los padres o al final de una relación con la pareja.

  • Hay reportes de suicidio en la misma escuela o comunidad.

A menudo los pensamientos suicidas surgen como ideas para terminar un profundo dolor psicológico. La muerte parece la única salida, pero de hecho no lo es.

Si un amigo habla de suicidio, tómalo en serio. Escucha con cuidado y busca ayuda inmediatamente. Nunca mantengas esto en secreto aunque te lo hayan pedido. Recuerda que puedes perder a esa persona para siempre.

Cuando reconoces una señal de advertencia de suicidio, tienes que hacer algo. Habla sobre lo que escuchaste con una persona adulta en quien puedas confiar, o busca ayuda cuanto antes con personas que pueda confiar o un profesional de la salud mental. Ellos pueden ayudar a solucionar problemas que parecen no tener remedio, pero que en realidad si lo tienen.

Juntos Contra La Violencia